Primero te llama la atención un cierto tipo de música. Luego, unas imágenes impresionantes que puedes ver por televisión o en revistas. Más tarde se despierta la curiosidad por saber más de esas bandas de folk o por ver en persona esos maravillosos paisajes de la isla verde. O por conocer las claves de un conflicto histórico que ha derramado demasiada sangre en las últimas décadas. La curiosidad se va convirtiendo en interés y, al final, te encuentras atrapado por una cultura milenaria, por una historia plagada de leyendas y de resistencia épica, por una forma de vida tan peculiar, tan entrañable, y por un pueblo cordial, simpático y hospitalario… No hay que darle más vueltas: ahora lo que sientes es simplemente amor a un país y a sus gentes.

¿Qué vinieron a buscar a Irlanda los celtas?, ¿y los vikingos?, ¿y los ingleses? “No fue por el clima”, nos recuerda la campaña publicitaria de una conocida marca de whiskey irlandés.

Cuando, a pesar de la lluvia, decidimos salir del albergue para caminar por las calles de Galway (Gaillimh, en irlandés) y debatíamos sobre la utilidad de coger o no el paraguas, un vecino nos despidió con la mejor de sus sonrisas: “Enjoy the weather”. Disfrutad del clima. De eso se trata, de disfrutar de todo lo que la vida nos ponga por delante. E Irlanda nos ofrece mucho de eso.

Os invito a adentrarnos juntos en el mundo de la historia, de la cultura, de la leyenda, de la naturaleza… y también de la política irlandesas. Como dicen los anfitriones irlandeses en su vieja lengua celta, céad míle fáilte (cien mil bienvenidas). Bienvenidos a este blog sobre Irlanda.

“Tús maith leath na hoibre”.

(Proverbio irlandés: Un buen comienzo es la mitad del trabajo).