Hoy ha sido un día para la Historia. Un ejemplo para la historia de la resolución de los conflictos a través del diálogo. Hoy ha culminado un largo proceso de paz en el Norte de Irlanda. Nueve años después del Acuerdo de Viernes Santo, once años después del alto el fuego del IRA y casi dos años después de su desarme definitivo, hoy se ha producido la foto de la reconciliación. Antiguos enemigos van a gobernar juntos. El reverendo protestante Ian Paisley, furibundo antipapista (que llegó a proclamar en el Parlamento Europeo que Juan Pablo II era el Anticristo), líder del intransigente Partido Democrático del Ulster (DUP), conocido como ‘Dr. No’, ya es el Primer Ministro del gobierno autonómico de Stormont y compartirá el poder con el jefe negociador del Sinn Féin y antiguo comandante del Ejército Republicano Irlandés (IRA), Martin McGuinness, que ya es el Viceprimer Ministro.

El castillo de Stormont, sede de la Asamblea norirlandesa, ha sido testigo de la toma de posesión del nuevo gobierno autonómico. Hacia las 12:00 horas, en presencia de los primeros ministros del Reino Unido y la República de Irlanda, Tony Blair y Bertie Ahern, Paisley y McGuinness han jurado sus cargos y han aceptado las condiciones recogidas en las llamadas “Obligaciones del Cargo”, que obligan a los miembros del Ejecutivo norirlandés a reconocer, entre otras cuestiones, la autoridad de la Policía (PSNI) y la Justicia de Irlanda de Norte. A continuación, el resto de los diez ministros que componen el gobierno han jurado también, uno por uno, sus cargos.

Nuevo gobierno de poder compartido
El gobierno encabezado por Paisley y McGuinness se compone de cuatro ministros del DUP, tres del Sinn Fein, dos del moderado Partido Unionista del Ulster (UUP) y uno del Socialdemócrata y Laborista (SDLP): Peter Robinson, Nigel Dodds, Edwin Poots y Arlene Foster son ya los titulares de Finanzas, Empresas, Cultura y Medio Ambiente, respectivamente, por el DUP. El Sinn Féin ha elegido a Conor Murphy, Michelle Gildernew y Caitríona Ruane como titulares de Desarrollo Regional, Agricultura y Educación, respectivamente. Por su parte, el líder del UUP, Reg Empey, accederá a la cartera de Empleo y Formación y su correligionario Michael McGimpsey se encargará de la de Sanidad, mientras que el SDLP dirigirá el Ministerio de Desarrollo Social a través de Margaret Ritchie.

De enemigos a socios de gobierno
Desde la reunión histórica entre el líder republicano Gerry Adams y el líder unionista Ian Paisley el pasado 26 de marzo en la que alcanzaron el acuerdo de gobernar juntos, los dos partidos han trabajado estrechamente para lograr la devolución de la autonomía, suspendida desde el 2002. Durante las últimas semanas Paisley y McGuinness han dirigido un eficaz “gobierno en la sombra”, mantenido reuniones regulares para elaborar un programa de trabajo. Lo impensable hace unos meses se ha convertido en realidad: los antiguos enemigos son ahora socios y se suceden las imágenes en que muestran cordialidad. La opinión generalizada es que este nuevo acuerdo es mucho más sólido y duradero que el que firmaran en 1999 los entonces mayoritarios y moderados Partido Unionista del Ulster (UUP) de David Trimble y el nacionalista SDLP John Hume.

Disolución de la UVF
Como preludio a esta jornada, unos días antes, el principal grupo paramilitar protestante había anunciado su disolución definitiva. La Ulster Volunteer Force (UVF) también inutilizará sus arsenales de forma unilateral, aunque no parece dispuesta a entregar las armas a expertos independientes. En cuatro décadas de violencia sectaria contra la población católica, la UVF asesinó a medio millar de personas, entre ellos 33 irlandeses en diversos coches bomba en Dublín y Monaghan en mayo de 1974. Tras haber declarado un alto el fuego hace 13 años, algunos de sus integrantes permanecen en activo y se les acusa de una veintena de asesinatos desde entonces. Sin embargo, los avances políticos en el Ulster han convencido a la banda de la necesidad de abandonar las armas. En su declaración, la UVF ha optado por dar su bendición “a los recientes acontecimientos que han permitido blindar estructuras estables, duraderas y democráticas en Irlanda del Norte”. Pese a este lenguaje conciliador de la banda, el comunicado dejó un cierto regusto amargo al no incluir definiciones sobre la entrega de los arsenales a la Comisión Independiente de Desarme, encargada de controlar el proceso.