Nuestra amiga Luisa me sugiere la última novela del escritor irlandés John Banville (Wexford, Irlanda, 1945), como posible lectura para estas fechas. Se trata de ‘El secreto de Christine’ (Alfaguara), su primera novela negra, escrita bajo el seudónimo de Benjamin Black, en la que se adentra en el Dublín de los años 50.
El protagonista de ‘El secreto de Christine’, el patólogo Garret Quirke, comenzará a investigar por su cuenta la misteriosa muerte de una joven llamada Christine Falls. Sus investigaciones le llevarán a descubrir la relación que existe con la desaparición de otras jóvenes embarazadas y con los orfanatos que las acogen. La Iglesia Católica se va a convertir en una de las protagonistas involuntarias de la narración, pero prefiero no adelantar nada más de la trama por si os animáis a leerla.
En diversas declaraciones, John Banville compara la sociedad irlandesa de los ’50, cuando la Iglesia católica tenía mucho poder, con la actual, en la que su influencia ha perdido peso (o ha desaparecido, llega a decir) a partir de 1992 “cuando salió a la luz que un obispo tenía una amante norteamericana y un hijo reconocido de 17 años”. A raíz de este shock la sociedad irlandesa “dejó de rezar y empezó a hacer mucho dinero”. Sin embargo, Banville también ha destacado el aspecto positivo de la Iglesia: “La mayor parte de la gente es honesta y proporcionaron educación gratuita a la población de un país pobre. Cuando era joven me dieron el sentido de la culpa profunda que es un material valioso para la inspiración”, señaló el novelista.
John Banville considera que el auge del género de la novela negra en estos tiempos se debe a que, “en un mundo de caos como el actual, la gente necesita historias en las que todo encaje”. El autor de “El Mar” y ganador del Premio Man Booker 2005 necesita dar un cambio a su carrera y por eso se decantó por el género policiaco. Y se parapetó tras un seudónimo precisamente para expresar ese cambio radical (si bien, la editorial ya se encarga en la propia portada del libro de advertir al lector de que detrás de este Benjamin Black se encuentra el galardonado Banville). Asegura el autor que recurrió a Benjamin Black por razones literarias de peso, porque parecen dos escritores distintos: “A Benjamin Black le gusta contar una historia y no le preocupa en exceso su estilo, algo que a John Banville, en cambio, sí le preocupa muchísimo. También existen diferencias en la manera de trabajar. Banville escribe muy despacio, entre 200 y 300 palabras al día; y Black, muy deprisa, de 2.000 a 3.000”.
Banville volverá a firmar con el nombre de Benjamin Black la segunda novela de esta serie policiaca, que ya ha terminado y será publicada en otoño próximo en inglés, y que volverá a tener al doctor Quirke como protagonista. Asegura que, pese a sus incursiones en la novela negra, Benjamin Black no se acabará apoderando de John Banville. “Pero a veces fantaseo con que Black recibe el Premio Nobel de Literatura y entonces John Banville queda olvidado”, confiesa el autor.
Agosto 20, 2007 at 10:56 am
Qué pinta tiene, fenomenal. Le echaremos un vistazo en cuanto podamos.
Anda, qué listo el obispo. Esa historia también da para una novela negra, o rosa, o quizá más bien púrpura.
Un abrazo
Agosto 31, 2007 at 11:51 pm
Habrá que leerla, pues es un género muy en boga hoy en día.
Mayo 9, 2008 at 7:54 am
[...] (firmada con el seudónimo de Benjamin Black). [De su primera novela, 'El secreto de Christine' ya hablamos aquí]. Dicen que es el mejor escritor vivo en lengua inglesa y él, con el sentido del humor de un [...]