Una de las cosas que más me han impresionado desde que navego por la blogosfera al timón de Innisfree es encontrarme con tantísimos latinoamericanos de origen irlandés que conservan sus raíces con orgullo, que buscan con pasión en las genealogías para reencontrarse con sus abuelos que cruzaron el charco, que quieren saber más de la Irlanda que llevan en la sangre o que disfrutan siguiendo el curso de irlandés que ofrecemos en este blog cada sábado. Son personas admirables, dignas de sus antepasados que tuvieron que recorrer el mundo con el dolor de dejar atrás su tierra, pero llevando en el corazón el alma de la patria. Conservaron la música, intentaron mantener intactos los apellidos ancestrales, quizá olvidaron la vieja lengua de los celtas, pero dejaron en herencia lo mejor que tenían: su espíritu de lucha que les llevó a cambiar de continente, la mejor garantía de que su estirpe sobrevivirá a cualquier contratiempo. Y tal vez su nieto o su bisnieto algún día regrese a las verdes praderas de Éire para conocer el lugar donde nació su clan.

Una imagen del Encuentro Argentino-Irlandés de 2005Y es que este sábado, 10 de noviembre, se va a celebrar en Buenos Aires el 36º Encuentro Nacional Argentino-Irlandés. Convocado por la Federación de Asociaciones Argentino-Irlandesas, en esta ocasión tendrá lugar en Lincoln (provincia de Buenos Aires). Tras la recepción de autoridades y delegaciones, la jornada comenzar, con un homenaje al Almirante Guillermo Brown, un marino irlandés nacido en Foxford, que, comprometido con la liberación de su país de adopción, fundó la Armada de la República Argentina, de la que fue su primer Almirante. Seguidamente tendrá lugar la Misa en el templo mayor de la ciudad, donde está entronizada una imagen de San Patricio, llegada desde Irlanda en 1926. Al mediodía se servirá un almuerzo de confraternización en el Club Rivadavia, tras el que actuarán conjuntos musicales y se abrirá la pista de baile.

En la actualidad medio millón de argentinos descienden de los 10.000 irlandeses que emigraron a Argentina en el siglo XIX, en especial entre 1830 y 1875, huyendo de la opresión inglesa y de la gran hambruna (provocada por la crisis de la patata que entre 1845 y 1850 diezmó a la población). La inmigración irlandesa fue una gran colonizadora del campo de la provincia de Buenos Aires principalmente, para extenderse después a Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba. Argentina es el quinto país del mundo con más descendientes de irlandeses, después de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia.

Desde Innisfree deseamos mucha suerte a los anfitriones del Encuentro de este año: la Asociación Argentino-Irlandesa de Lincoln, que preside Claudia Giovagnola Carroll y de la que Santiago J. Murtagh es el Secretario. Que salga todo bien y… ¡Enhorabuena!