En irlandés y otras lenguas célticas resulta habitual encontrarnos con mutaciones en la letra inicial de las palabras en determinadas circunstancias, por efecto de la palabra precedente. Hay dos tipos de mutaciones iniciales que los lingüistas conocen como lenición y eclipsis.

Hemos visto ya algunos ejemplos: El artículo definido an (la) causa lenición en los nombres femeninos. Los adjetivos posesivos mo (mi), do (tu) y a (su de él) también causan lenición en nombres que empiezan por consonante. También hemos visto que el a denominado vocativo que antecede a los nombres de personas a las que nos dirigimos también provoca esta mutación. Se va a dar en más casos, que ya iremos viendo poco a poco. La lenición es un proceso de mutación fonética que consiste en el debilitamiento de la consonante inicial de una palabra: la p suena como f, la b y la m suenan como v fricativa, la t suena como h aspirada…

Sin embargo, ya hemos visto que la preposición i (en) produce un efecto inverso que se denomina eclipsis (o nasalización): la p suena como b, la t suena como d, la b como m… Más adelante veremos más casos, como el de los adjetivos posesivos del plural (ár –nuestro-, bhur –vuestro- y a –su de ellos-), que también causan eclipsis.

No todas las consonantes sufren mutaciones. Éstas son las letras en las que vamos a encontrarnos casos tanto de lenición como de eclipsis:

Consonante básica

con lenición

con eclipsis

p

ph

(suena [f])

bp

(suena [b])

t

th

(suena [j])

dt

(suena [d])

c

ch

(suena [k])

gc

(suena [g])

b

bh

(suena [v])

mb

(suena [m])

d

dh

(suena [y])

nd

(suena [n])

g

gh

(suena [gue])

ng

(suena [ng])

f

fh

(no suena)

bhf

(suena [v])

m

mh

(suena [v])

 

s

sh

(suena [j])