Patrick PearseHoy buceamos en la historia contemporánea irlandesa de la mano de uno de sus protagonistas, Patrick Pearse, líder de los rebeldes que se alzaron contra el dominio británico durante la Pascua de 1916. Fracasado el levantamiento, fue detenido y trasladado a los cuarteles de Arbour Hill, en Dublín. Allí, el 1 de mayo de 1916 escribió una carta a su madre, que supone un testimonio privilegiado de la visión que tenía Pearse de aquel momento histórico, apenas dos días antes de ser fusilado en la prisión de Kilmainham. Era plenamente consciente de que su gesto (la rebelión), aunque no fuera respaldado entonces por sus coetáneos, sí iba a ser comprendido y recordado por las generaciones futuras. Su sacrificio, como el de sus compañeros, no sería en vano. Hoy la República de Irlanda le honra como auténtico padre de la patria.

Última carta de Patrick Pearse a su madre

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Mi estimada madre, Usted sé que ha estado anhelando tener noticias mías. No sé qué noticias habrá tenido usted desde la última nota que le envié desde el G.P.O. [1]

El viernes por la tarde la Oficina de Correos fue incendiada y tuvimos que abandonarla. Fuimos deprisa a la calle Moore y permanecimos en las casas de la calle Moore [2] ¿el sábado por la tarde? Entonces encontramos que estábamos rodeados por tropas y que no teníamos prácticamente ningún alimento.

Decidimos, para prevenir una nueva carnicería de la población civil y en la esperanza de salvar las vidas de nuestros seguidores, invitar al General al mando de las fuerzas británicas a discutir los términos. Él contestó que sólo me recibiría si me entregaba incondicionalmente y eso hice. Me condujeron al cuartel general del mando británico en Irlanda y allí escribí y firmé una orden a nuestros hombres para que depusieran las armas. Todo esto lo hice de acuerdo con la decisión de nuestro Gobierno Provisional que estaba con nosotros en la calle Moore. Mi propia opinión estaba a favor de un ataque más desesperado antes de abrir negociaciones, pero cedí ante la mayoría, y pienso ahora que la mayoría tenía razón, pues el ataque sólo habría dado lugar a perder las vidas de quizá 50 ó 100 de nuestros hombres, y habríamos tenido que entregarnos a la larga ya que estábamos sin alimento.

Me condujeron aquí [3] el sábado por la tarde y más adelante trajeron a todos los hombres de la calle Moore aquí. Aquellos de otras partes de la ciudad, entiendo yo, han sido llevados a otros cuarteles y prisiones. Aquí todos están seguros y bien. Willie y todos los muchachos de San Enda [4] están aquí. No los he visto desde el sábado, pero creo que están todos bien y que ahora no corren ningún peligro. Nuestra esperanza y creencia es que el Gobierno perdonará las vidas de todos nuestros seguidores, pero no contamos con que perdonen las vidas de los líderes. Estamos preparados para morir y moriremos con alegría y orgullo. Personalmente no espero o incluso no deseo vivir, pero sí espero y deseo y creo que las vidas de todos nuestros seguidores serán salvadas incluidas las vidas estimadas por usted y yo (excepto la mía propia) y esto será un gran consuelo para mí al morir.

Usted no debe afligirse por todo esto. Hemos preservado el honor de Irlanda y el nuestro propio. Nuestras hazañas de la última semana son las más espléndidas de la historia de Irlanda. La gente ahora dirá cosas duras de nosotros, pero seremos recordados por la posteridad y seremos bendecidos por las generaciones que aún no han nacido. Y le bendecirán también a Usted por ser mi madre.

Si usted siente que quisiera verme, yo pienso que le permitirán visitarme presentándose en el Cuartel General del mando irlandés, cerca del Parque. Espero tener otra oportunidad de escribirle.

Amor a W.W., a MB., a la Srta. Byrne,… y a Usted misma estimada.

P.

P.D. Entiendo que la expedición alemana con la que yo estaba contando de hecho zarpó pero fue derrotada por los británicos.

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[1] Oficina Central de Correos, cuartel general de la rebelión, en la actual O’Connell Street, en Dublín.

[2] La casa donde trasladaron el cuartel general del Levantamiento de Pascua era el número 16 de Moore Street.

[3] Arbour Hill Barracks.

[4] Willie era el hermano pequeño de Patrick y San Enda era el colegio fundado y dirigido por Pearse. Patrick nunca supo que su hermano iba a ser también ejecutado.