Antes se decía que las historias irlandesdas nunca acababan bien. Ahora parece que los tiempos están cambiando. ¿Recordáis el caso de George Dimbo?, sí, ese chico de Cork, que estudia irlandés, juega al hurling y es fan del pavo Dustin, pero cuyos padres, nigerianos sin papeles, están amenazados de expulsión… Pues ha habido novedades. Y parece que son buenas.
El Tribunal Supremo de la República de Irlanda, en sentencia del 1 de mayo, ha dado la razón a los padres nigerianos del niño de 12 años nacido en Irlanda, George Dimbo, y que se encontraban amenazados de expulsión. Por unanimidad del tribunal se han rechazado las órdenes de deportación promulgadas por el Ministro de Justicia Brian Lenihan. La noticia ha sido recibida con entusiasmo por los padres de George y también por los del niño de cuatro años Chuka Paul Oguekwe, que se encontraba en similar situación.
La sentencia ha venido a aclarar los criterios que se utilizarán por el Gobierno al decidir la deportación o no de los padres no-nacionales de los niños nacidos en Irlanda antes de la nueva legislación de ciudadanía aprobada hace tres años. El alto tribunal, formado por cinco magistrados, obligó al ministro a razonar de forma “sustancial” la decisión para deportar a los padres de los dos niños ciudadanos, pero no lo hizo. El Tribunal Supremo consideró que el ministro Lenihan no había respetado los derechos constitucionales y de la Convención Europea de Derechos Humanos de los niños, incluyendo el derecho a la vida familiar y a ser educado y ser criado aquí.
Mayo 6, 2008 at 6:19 pm
Enhorabuena para George Dimbo y su familia