Este jueves está prevista la sesión de la Asamblea de Stormont en la que será elegido el nuevo líder del DUP Peter Robinson como nuevo Primer Ministro de Irlanda del Norte en sustitución del octogenario Rev. Ian Paisley. Sin embargo, el incumplimiento de los plazos en el desarrollo de algunas medidas pactadas en el Acuerdo de Saint Andrews ha generado cierta tensión en estos días previos. De hecho, se rumorea que el Sinn Féin estaría amenazando con bloquear la elección de Robinson como medida de presión para arrancarle al DUP compromisos reales con respecto al cumplimiento de aspectos de los acuerdos de paz considerados fundamentales para los republicanos. Dada la composición compleja del gobierno norirlandés, basta con que el principal partido de la comunidad nacionalista/católica, el Sinn Féin, renuncie a nombrar candidato a Viceprimer Ministro (puesto que lleva un año ocupando Martin McGuinness) para que quede bloqueada la elección del Primer Ministro que corresponde al partido mayoritario, el DUP.
En este sentido, ayer martes el Presidente del Sinn Féin Gerry Adams se reunió con el Primer Ministro británico Gordon Brown en el 10 de Downing Street para abordar varios asuntos pendientes relacionados con el desarrollo del Acuerdo de Saint Andrews, tales como la transferencia de las competencias en Policía y Justicia y la Ley de la lengua irlandesa, bloqueados en la actualidad por el DUP.
Aunque no hubo rueda de prensa posterior a la reunión, Gerry Adams declaró al inicio de la misma lo siguiente: “Hace 18 meses los dos Gobiernos [Londres y Dublín] y todos los partidos políticos, incluido el DUP, aceptamos que el Acuerdo de Saint Andrews era la base sobre la que levantar las instituciones políticas. El Acuerdo establece un número de compromisos y obligaciones que tienen que ser cumplidos. Eso incluye la transferencia de competencias sobre Policía y Justicia, que debería haberse concluido en mayo, y una Ley de la Lengua Irlandesa. Son asuntos clave de responsabilidad democrática e igualdad. Se han hecho progresos en el curso de los últimos doce meses cimentando las instituciones políticas. Es intención del Sinn Féin que este trabajo se fortalezca en adelante incluido avanzar en los asuntos pendientes. Continuamos estando implicados en discusiones detalladas para alcanzar eso. Ese es nuestro enfoque en este momento.”
En el caso de que el Sinn Féin no presentara candidatura a Viceprimer Ministro, ambos partidos todavía tendrían una semana para resolver la crisis. Si para entonces las partes no alcanzaran un acuerdo, el Ministro británico para Irlanda del Norte, Shaun Woodward, tomaría cartas en el asunto y podría disolver la Asamblea y convocar elecciones anticipadas.
Como ya comentamos aquí hace algún tiempo, los unionistas se niegan a aceptar la transferencia en Policía y Justicia porque consideran que su electorado no confía aún plenamente en el compromiso del IRA y de su brazo político, el Sinn Féin, con el proceso de paz. A pesar de que el Ejército Republicano Irlandés destruyó sus arsenales hace tres años y se ha comprometido con la vía democrática (así lo confirman todos los informes de la Comisión Independiente de Control (IMC), el DUP exige que el IRA, inactivo desde 1997, desmantele todas sus estructuras, especialmente su Consejo Militar. Sin embargo, la propia IMC valoraba, en su informe de octubre de 2006, la pervivencia de una estructura de mando en el IRA para garantizar el cumplimiento de sus compromisos con el proceso de paz.
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