Un pedazo de Dublín

Desde una cibersala de Camden Street, en Dublín, aprovecho el final de la tarde para bloguear en directo. Perdonad la falta de acentos (servidumbre de un teclado pensado para el ingles, sin tildes ni eñes) 😉 . [Actualización: de regreso a casa y a mi teclado, pongo los acentos y las eñes… la verdad es que me molestaba la vista un poco, sorry].

Grafton Street

Como Leopold Bloom con mochila a la espalda, callejeo por las calles de la capital irlandesa. Después de unos días de sol, con 20 grados, esta tarde ha empezado a llover un poco. No problem. Son días intensos. Una de las visitas obligadas a mediodía ha sido Grafton Street, la principal calle comercial, que recorre desde el Trinity College hasta Saint Stephen’s Green (uno de los muchos parques espectaculares con que cuenta Dublín). A la entrada de la calle, en torno a la escultural Molly Malone, un grupo de activistas en defensa de los animales recoge firmas contra el uso de pieles en la moda. A su lado, un anciano toca el bodhrán (una especie de pandero gaélico), acompañando a una grabación en el cassette, mientras deja su gorra en el suelo confiando en la generosidad de los viandantes. En Grafton Street se encuentran las más importantes tiendas de la ciudad (perfumería, ropa, discos e incluso libros). Pero lo más hermoso está en la calle: dos chicas pelirrojas tocan sendos violines como auténticos ángeles (las Cuatro Estaciones de Vivaldi… ¡¡¡en el corazón de Dublín!!!); más allá un rockero con guitarra eléctrica emula a los U2; y, como contrapunto, un señor mayor proclama a voz en grito no sé qué cosas sobre Jesús de Nazaret. En medio, la espectacular cafetería Bewley’s te ofrece probablemente el mejor aroma de la capital irlandesa (puedes recorrer sus tres pisos, decorados con versos de James Joyce, cliente habitual de este establecimiento emblemático). Al fondo, se yergue la cúpula acristalada de un edificio moderno, el centro comercial de Saint Stephen’s (una galería de tres plantas llena de pequeños comercios y restaurantes), que señala el final de la calle. Pero antes de acabar nuestro recorrido nos esperan unos voluntarios de Tara Watch que recogen firmas para exigirle al nuevo Ministro de Medio Ambiente y Patrimonio John Gormley (del Partido Verde, del que se esperaba tanto…) que modifique el trazado de la autopista M3 que va a poner en peligro los importantísimos yacimientos históricos de la colina de Tara, sede de los reyes celtas de Irlanda.

Ninguna calle tan pequeña en todo el mundo da para un recorrido tan largo: músicas para todos los gustos, compras para todas las necesidades (o caprichos) y la posibilidad de apoyar las causas sociales que valen la pena. Agotado ya de tanto caminar, cruzas al parque de Saint Stephen, que se extiende al otro lado de la Puerta de los Fusileros (también conocida como la Puerta de los Traidores; supongo que por honrar a un cuerpo de ejército que luchó en Sudáfrica defendiendo a la Corona británica). Guerras aparte, Saint Stephen’s Green es un remanso de paz en mitad de la ciudad más bulliciosa. Te tumbas en el césped, junto al lago donde los patos persiguen las migas de pan que arrojan los niños. Seleccionas a los Chieftains en el mp3, descansas la vista en el verde a tu alrededor y sientes que podías estar en cualquier rincón perdido de la isla esmeralda. Sólo la gente que puebla el parque me recuerda Dublín: ejecutivos trajeados que han escapado de sus oficinas y que se comen su sandwich de almuerzo, al igual que hacen los empleados de mono azul, mientras los jóvenes amantes retozan acaramelados sobre la hierba, al paso del policía que se sonríe.

Así es un pedazo de Dublín…

Esta entrada fue publicada en Dublín, Paisajes de Irlanda. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Un pedazo de Dublín

  1. juacko dijo:

    Gracias por compartirlo…

  2. 39escalones dijo:

    Maravilloso paseo virtual (para mí). Joyce, qué gran tipo…
    Un abrazo desde una sartén en ebullición.

  3. Me alegra de que os haya gustado. Eso de escribir fuera de casa se hace raro, pero aporta la inmediatez de la experiencia directa. Tengo un listado de muchas cosas mas para ir contando, pero desde casa, que es mas comodo… y con acentos.
    Muchas gracias por seguirme estos dias de verano.
    Slan go foill.

  4. Luisa dijo:

    ¡Vaya! Pensé que te habías tomado también un poco de descanso en el blog, y cuando entró un poco por ver, me encuentro con un montón de post´s. Qué actividad. Pero muy bien el directo, sí señor. Luego me leo lo de los irlandeses en la guerra civil española, que promete.
    Besos ya vacacionales también.

  5. Kloverkirov dijo:

    Chapeau 🙂

    Lo cierto que no será la primera vez que pisé Dublín este marzo y me has evocado perfectamente a ese pedacito tan heterogéneo como es Grafton St. Aun recuerdo con mucho cariño las «pequeñas locuras» de la época, como la vez que nos dió por disfrazarnos y ponernos a cantar españoladas en mitad de dicha calle en plan amateur. Y no nos fuimos con los bolsillos vacíos precisamente xD a pesar de la nula calidad en comparación con los que realmente valían…Una anécdota más que contar…

    Poganna ^^

  6. maria fernanda medina dijo:

    como podemos hacer para que cambien el bendito trazado.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s