‘El niño del pijama de rayas’, de John Boyne

Portada de 'El niño del pijama de rayas'Lleva varias semanas como nº 1 en la lista de libros más vendidos en España y, a pesar de ser de un autor irlandés, todavía no hemos dicho nada en Innisfree. Imperdonable. Reconozco que no he leído El niño del pijama de rayas, de John Boyne, publicado por Salamandra en 2007, pero he encontrado que un blog amigo, Im-pulso, lo recomienda como regalo navideño, mientras que otro blog amigo, Librosypelis, le hace una crítica literaria bastante seria, en la que se resaltan aspectos positivos y se expresan también algunas dudas acerca del desmesurado éxito de esta novela.

Aunque el editor señalaba que este libro era difícil de definir y animaba a empezar a leerlo sin saber de qué trata, si lees este post sabrás qué es el pijama de rayas que vestía el niño del título. El editor recomendaba la lectura de la historia de este niño de nueve años llamado Bruno no sólo a los adultos, sino también a niños mayores de trece años. Ya veréis que la opinión de nuestra amiga Inés difiere bastante. Aquí la tenéis:

Otra novela más sobre el Holocausto, pero bajo el punto de vista de un niño alemán de nueve años. Aunque no está escrita autobiográficamente el autor nos coloca dentro de la mente de Bruno, el protagonista, para narrar todo lo que va pasando en su familia y a su alrededor.

Pero el tono no es infantil, sino serio y trágico. Resulta algo contradictoria la ingenuidad de Bruno para algunas cosas y su madurez para otras… Quizá es que en realidad los niños de nueve años sean así, o quizá es necesario ese enfrentamiento entre inocencia infantil y culpa adulta para que el autor alcance su objetivo de resaltar la dureza y la crueldad de la realidad que tocó vivir en aquella época. O, más bien, en cualquier época, porque el libro termina con: «Nunca podría volver a pasar nada parecido. Hoy en día, no.» Pero esta afirmación lo único que consigue es que al lector le entren muchas dudas al respecto.

La novela se lee rápidamente, yo me la leí en una tarde. El estilo es claro y sencillo, ideal como lectura recomendada para un curso de segundo o tercero de la ESO, y el libro da pie para hablar, no sólo de los sucesos históricos a los que se refiere, sino de temas intemporales, como las relaciones humanas por encima de las diferencias de clase (como la que tiene Bruno con María) o las diferencias de cualquier otra especie (como las que mantiene con Shmuel, su amigo judío). También podemos percibir el sexismo de roles dentro la familia, o la disparidad de opiniones ahogada por la prepotencia.

Pero el gran tema de la novela es la amistad. Lo que lleva a Bruno a sufrir constantemente es estar separado de sus amigos de Berlín, porque a su padre le han destinado como comandante del campo de concentración de Austwichz, y lo que luego le lleva a entristecerse porque tiene que volver a Berlín es separarse de su único y gran amigo, el niño judío Shmuel; también será esa profunda amistad el desencadenante del trágico final. El hecho de que estos niños tan diferentes y al mismo tiempo tan iguales (los dos han nacido exactamente el mismo día) desarrollen una amistad así, es un mensaje claro de que la diferencia entre ellos no es algo natural, sino algo debido al error y a la injusticia. Por supuesto que esto se podría traspasar a otras épocas, a otras circunstancias; incluso a otras obras literarias, como por ejemplo, «El príncipe y el mendigo» de Mark Twain. También hay reminiscencias de la película «La vida es bella», sólo que esta película es el padre el que fomenta la ingenuidad de su hijo para taparle la maldad humana; aquí en «El niño del pijama de rayas» Bruno, al que el autor ha dibujado como un niño muy inteligente y despierto, a veces tarda demasiado en darse cuenta de las cosas… No sé hasta qué extremo su ingenuidad a veces es un poco forzada, no del todo creíble.

Respecto al inmenso éxito que ha tenido la obra, número uno de ventas en España, y de las más vendidas en otros países, la verdad es que lo encuentro un poco excesivo. Es una novela corta que está bien escrita, que resulta interesante como lectura para adolescentes, ya he dicho que me parece buena para la ESO, por ejemplo, pero tampoco descubre nada nuevo, ni literaria ni argumentísticamente. Recomendable para leer, sí, pero no digna de tanta alharaca.

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11 respuestas a ‘El niño del pijama de rayas’, de John Boyne

  1. 39escalones dijo:

    Es una historia emocionalmente tramposa, con una perspectiva artificiosa y desviada. Algo así como «La vida es bella» en el cine unos años atrás. No me ha gustado nada, nada.
    Un abrazo.

  2. lamima dijo:

    Yo también he observado que las críticas al libro son de todos los colores…supongo que es lo que ocurre cuando se le da tanto bombo a un libro.
    Supongo que probaré, a ver que me parece.
    Pasa buenos días hermoso.

  3. Felix dijo:

    Es cierto lo que dice en su comentario «39escalones», la trama es en parte «tramposa»; pero también es «clarificadora» de ciertas actitudes personales, radicalmente humanas, pero que es bueno leer-ver.
    En todo caso, a mi parecer es recomendable leer el relato, está bien artillado y abre interrogantes que tienen variadas respuestas. Saludos.

  4. Yo creo que podría haber sido más cuidadoso en algunos aspectos. Coincido con Sir ALfred.

    Besos,

    Marta

  5. Teamhair dijo:

    Buen libro para el joven que no tienen la menor idea de lo que sucedió, su lectura lo invitará a investigar sobre este lamentable hecho.

  6. Claudia de la Espriella dijo:

    Es una novela escrita en un lenguaje sencillo y sin grandes juegos de lenguaje pero profundamente humana y muy linda historia. Vale la pena leerlo. La verdad que lo recomiendo.

  7. Claudia de la Espriella dijo:

    Como crítica literaria conceptuó ue la novela no es especialmente rica en innovaciones pero el manejo de un lenguaje sencillo que no es para nada elemental es un reto literario que no se logra sino con dominio del idioma. En mi concepto es más una obra para adultos que para niños pues las reflexiones que de allí se derivan forman parte de la vigencia de los valores universales como la familia, la amistad, el poder ver al otro tal como es y no como lo imponen los prejuicios son esenciales en la concepción de la obra.

  8. pablo dijo:

    no lo leo todavia pero supongo q es buenazo

  9. Marta dijo:

    en mi opinion el libro es de lo mejor que he leido, nos muestra como un niño poco a poco va viendo lo q en su casa hay y no llega a entenderlo, poruqe en su mirada infantil no es capaz de creer k su padre sea como dicen. finalmente a tal punto llega su curisidad de ver la marera de vida de su amigo que acaba con su propia vida xro no doy mas detalles del libro xk realmente merece la pena leerlo y yo lo recomiendo. xao

  10. Luis Alberto dijo:

    El libro ha sido agradable de leer sobre todo por lo grande de la letra y por la sencillez extrema de la trama. Como literatura me ha resultado vulgar y como idea novedosa y original me ha parecido que debo ser un snob porque no le he visto ni la novedad ni la originalidad por ningún sitio. Por otro lado, me ha producido vértigo pensar que a tanta gente le la gustado. ¿De verdad que ha vendido milloones y milloooones de copias? Eso dice muy poco en favor de los lectores entre los que me incluyo. Podría justificarme diciendo que todo el mundo hablaba del libro y que sufrí una gran presión social para leérmelo, pero… casi que sería mejor reconocer que soy igual de tonto que los demás y que me lo he leído por contagio borreguil fundamentalmente. Creo que el autor ha visto tres películas sobre judíos y el holocausto, ha mirado un par de páginas de Internet y se ha metido de lleno en la escritura del libro. «La vida es bella», película que me repugna (también por snobismo), la veo como la pricipal referencia del autor. Las diferencias son evidentes, en el libro el padre es malo malísimo y en la película de Begnini el padre es un santo varón, tan bueno que al Papa mismo le conmovió. Pero en las dos obras ronda esa idea horrible del niño que no se entera de nada de lo que ocurre. En el caso de «La vida es bella» es el padre el que hace un esfuerzo tan inverosímil como antipedagógico porque su hijo no se entere de que a la vuelta de la esquina hay una pila de cadáveres; en el caso del libro «El niño del pijama a rayas», la trampa ni siquiera trata de justificarse: Bruno no se entera de nada porque sí, porque es lo más normal del mundo tener un padre comandante que dirige el campo de Auschwitz y no hacer mención alguna a la guerra ni preguntarse por qué hay tanta gente desnutrida, agotada y maltratada al otro lado de una sospechosa alambrada. ¿Dónde queda la educación de Bruno recibida en Berlín? ¿Acaso lo le hablaban de la supremacía de la raza aria? ¿NO sabía que estaban en guerra con el resto del mundo? ¿No sabía quiénes eran los odiosos judíos que debáin ser exterminados? Inverosímil, inaudito, espectacularmente engañoso y mal informado acerca de lo que fue una guerra como la II GUerra Mundial

  11. nadia del gaudio dijo:

    cuaalees son los aspectos positivoos ?

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