‘Wicklow en la piel’, de Marta Navarro

Wicklow en la piel

Hoy la vida se retrasa.
El viento de Wicklow, que lo sabe,
finge una visita rutinaria
y me da la mano,
confirmando todas mis sospechas.
La luz del bosque, tímida pero firme,
se acomoda en la habitación.
Hay un dolor de hierba y agua turbia
golpeando las horas.
Los recuerdos se trenzan
entre bloques de turba y oscuras jarras
de cerveza en el viejo Baltinglass.
La infancia cruza apresurada el río Liffey,
quiere llegar a tiempo para ocupar
un palco en mi memoria.
El tiempo dibuja círculos
de nieve y fuego. La isla sonríe.
Todos acuden al lugar de la batalla.
Hoy más que nunca están a mi lado.

Al atardecer,
el frío aliento de los cirujanos
afila sus cuchillos sobre las sábanas
y mi voz,
cada vez más pequeña,
desaparece…
Sólo queda el murmullo de Glendalough
acariciando el silencio.

Poema de Marta Navarro García.

(Os recomiendo su blog Entrenómadas).

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10 respuestas a ‘Wicklow en la piel’, de Marta Navarro

  1. Chesús, muchas gracias por subir este poema. Wicklow es un lugar muy especial para mí. Y mucho más para el protagonista del poema.

    Kisses,

    Marta Navarro

    • Marta, has escrito un poema precioso. Lleno de imágenes.
      También para mí los paisajes de Wicklow y Glendalough son lugares mágicos de visita obligada. 😉
      Muchas gracias por ofrecérnoslo a l@s lector@s de Innisfree.
      Un beso.

  2. Raúl dijo:

    Qué maravilla de poema, tan físico, tan visual…

  3. 39escalones dijo:

    Magnífico, casi se puede oler…
    Abrazos.

  4. Sara dijo:

    El poema me ha encantado. Gracias, Marta, por escribirlo y a ti Chesús, por compartirlo. Los montes de Wicklow significan mucho para mi, y leyendo este poema he vuelto a oler la humedad de sus bosques y a observar esa luz, tan misteriosa y tan bella.

  5. Sara, gracias a ti por tus palabras. Cuando estoy saturada de la ciudad, es decir de ladrillos, ruidos, humos, cierro los ojos y pienso en Wicklow, entonces me relajo. Es una forma barata de viajar. Eso sí, las ganas de volver no se me relajan, eso no, no, no.

    Vivan Wicklow y Glendalough!

    K,

    Marta

  6. Lamia dijo:

    Chesús, gracias por traer aquí este poema de Marta. Es precioso. Yo también he sentido el dolor de la hierba y el sabor de la cerveza al leerlo. De verdad, es precioso.

  7. Lamia, gracias por tus palabras.

    Un beso,

    Marta

  8. Luma dijo:

    Impresionante. Hacía tiempo que no me emocionaba tanto con un poema.

  9. Pingback: Wicklow en la piel « Pogue Mahone

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