‘La mirada del bosque’, vista por Ignacio Martínez de Pisón

Aquí tenéis la transcripción de la intervención del escritor Ignacio Martínez de Pisón con motivo de la presentación de La mirada del bosque en Barcelona (en el Centro Aragonés, el 8 de octubre de 2010):

Hablando de presentaciones de libros de un aragonés en Barcelona, tengo que hablar de la presentación de un libro de un barcelonés en Zaragoza, que fue donde… no donde conocí a Chesús, pero sí donde conocí algunas de sus actividades, donde supe de algunas tendencias particularmente llamativas y donde me habló de su amor por Irlanda. Fue una presentación que se celebró este mismo año, antes del verano, en primavera en la Aljafería, la del libro de Enrique Vila-Matas, Dublinesca. Quienes sepáis de la tendencia pro irlandesa o de la filia irlandesa que tiene Chesús igual no os sorprende pensar que él acudiera a esa presentación. (…) Fue allí donde me enteré de esas inclinaciones pro irlandesas suyas, porque yo, la verdad, como ni me manejaba en Facebook ni leo los blogs, no sabía nada de ese blog Innisfree que se ha convertido en el mejor blog irlandés por lo menos en castellano, o en el mejor blog sobre Irlanda al menos en castellano. (…)

Vila-Matas, con unos amigos suyos, tiene un club, una orden, que se llama la Orden del Finnegans, que son una pandilla de amigos que se van todos los 16 de junio a Dublín a celebrar el Bloomsday, que, como sabéis, es, más o menos, reproducir la caminata o el itinerario de Leopold Bloom, el protagonista del Ulises de Joyce, por las calles de Dublín, cosa que hacen muchos dublineses ese día, algunos de ellos vestidos con trajes de época, de principios del siglo XX, y luego se reúnen a leer fragmentos del libro y a conmemorar ese libro fundacional de la literatura moderna y ese libro tan importante para la historia cultural irlandesa.

En el libro de Chesús también hay un Bloomsday. Es un Bloomsday más pequeñito que se celebra en un pueblo… (la verdad es que los nombres…) Ballydungael. Supongo que Ballydungael existe. ¿No existe? No existe. Pero si existiera seguro que el Bloomsday lo celebrarían. (…) En este pueblo también desde hace unos años se visten todos de época y hacen el Bloomsday.

Me gustaría saber (luego nos lo contará Chesús) de dónde le viene esa pasión por lo irlandés. Primero, es muy raro pensar que a alguien le venga la pasión por un país, un país extranjero, sea el que sea. Imagínate que, de repente, digo que a mí me gusta mucho… no sé… Ucrania. Raro será sin tener una relación con Ucrania, si tu padre no es ucraniano, si no has tenido una formación especial que te haya llevado a tener una relación especial con ese país… Una vez que tienes una relación especial con un país extraño a tu biografía, ¿por qué Irlanda precisamente? Que para mí Irlanda es un país muy bonito, porque así lo hemos visto siempre en las películas de John Ford, pero al mismo tiempo un país lleno de curas y de monjas, un país tan católico que siempre da un poquito de prevención. Un día te lo comenté y me dijiste que ahora ya no es así. Bueno, creo que sigue habiendo tantos curas y tantas monjas que debe ser la reserva espiritual de Occidente, ahora que España no lo es.

En todo caso, la pasión de Chesús por Irlanda le ha llevado a escribir un libro irlandés. Un libro irlandés de arriba abajo, con ciudades que existen, ciudades que no, con personajes que no existen, pero que podrían existir perfectamente, y ha hecho una especie de costumbrismo estilizado. Ha creado una serie de personajes que podrían representar algo en una sociedad más o menos imaginada o ficticia de una pequeña comunidad del norte de Irlanda, y los ha puesto en movimiento. En la primera página ha soltado un cadáver y ha hecho que todos sus personajes empiecen a funcionar, empiecen a moverse… y cada uno vaya desenvolviéndose mostrándose más o menos como es. Ha creado un fresco estilizado, imaginario, ficticio, de una Irlanda más bien soñada.

Y es una cosa que podemos encontrar en otros escritores que seguro que le gustan. Yo estoy seguro de que Andrea Camilleri, escritor siciliano, es uno de los escritores favoritos de Chesús, porque su libro está muy emparentado con ese tipo de novela de misterio que al mismo tiempo es una novela de humor. Yo no sé si han leído Uds. alguna novela policíaca de Andrea Camilleri, pero son novelas en las que no paras de reírte, porque los personajes son un poco chapuceros, siempre se encuentran en situaciones comprometidas. Todo es siempre un poco imperfecto. No hay esa cosa admirable o mítica que hay en otras novelas policíacas donde los personajes siempre tienen que ser interpretados por Humphrey Bogart, sino más bien son personajes que deberían ser interpretados por señores gorditos y bajitos como Alfredo Landa o similares. Del mismo modo que en las novelas de Andrea Camilleri todo es una realidad no muy sublimada, del mismo modo en esta novela tampoco la Irlanda que nos presenta es una Irlanda admirable, no es una Irlanda que digamos “bueno, es que todo es maravilloso allí”. Él puede ser un gran aficionado de Irlanda, pero no la tiene mitificada como podría pensarse en principio.

Hay otro autor que no sé si lo has leído, porque está bastante olvidado, pero me ha recordado cosas de tu novela. Es un autor español que tuvo bastante éxito en los años 70 (incluso antes, en los 60), que era Francisco García Pavón, que hacía también una especie de La Mancha… ¡Plinio! Hacía una novela policíaca donde también juntaba mucho el humor y esos pequeños misterios de andar por casa que siempre se acaban resolviendo nada más que con la sensatez. Con dos dedos de frente uno podía llegar a descubrir quién era el asesino o quién era el culpable. Ese tipo de literatura que en realidad ahora ya no se practica.

Estamos hablando de una novela de misterio de estirpe clásica, como las que leíamos antes. De hecho, yo creo que las novelas policíacas, las novelas de detectives, de investigación, han cambiado por varios motivos en los últimos años. Uno de ellos es CSI. Desde que CSI está en la televisión, ya todo tiene que pasar por el ADN. “La cadena del ADN indica…”, esto dicen siempre en el CSI. Y luego los ordenadores. En las novelas policíacas actuales, cuando no sabes cómo resolver la trama, siempre hay un hacker que se mete en un ordenador y descubre un dato, una cuenta bancaria, un escándalo en Oslo… y gracias a eso la historia sigue avanzando. La narración de esta novela, la acción, está ambientada antes de que la medicina forense hubiera llegado a esa sofisticación en los análisis del ADN y antes de que los ordenadores fueran como una especie de Deus ex machina que permitían resolver los casos simplemente con que saliera un tío con una camiseta negra (porque siempre los hackers llevan camisetas negras), se ponía al lado de un ordenador y de repente salía con la prueba: “ya sé quién es el asesino”.

Esta novela, como la acción transcurre en 1992, es anterior a eso y todavía puede permitirse el lujo de inscribirse en la tradición clásica de la novela de misterio, de la novela de misterio de toda la vida, una novela de misterio que responde a una serie de reglas. La primera es que el cadáver tiene que aparecer cuanto antes. Y de hecho en esta novela aparece en la primera página. Y al final tienes que saber quién lo ha matado. Siempre este tipo de novelas ha sido así. Y de hecho el propio Chesús en algún momento da una especie de reglas sobre cómo tienen que ser las novelas policíacas. Página 161:

«En las novelas policiacas suele haber unas reglas: el primer sospechoso siempre es inocente, las cosas nunca son lo que parecen a primera vista y el novelista, que se cree dios, se reserva pistas para engañar al lector. Eso sí, el asesino nunca, nunca jamás, es el mayordomo».

En este caso tampoco es el mayordomo, entre otras cosas porque, que yo recuerde, no hay ningún mayordomo en la novela. Y porque, si lo fuera, tampoco querría chafaros el final.

Pero más o menos estas reglas son como las reglas del juego para que uno sepa moverse, para que uno sepa dónde está, a qué género se adscribe esta novela.

Y creo que lo que Chesús buscaba lo ha conseguido plenamente, que es una buena novela de misterio que en ningún momento la atención del lector decae o desmaya, sino que, al revés, en todo momento te tiene atrapado con nuevas pistas, nuevas informaciones, y que finalmente llega a una conclusión satisfactoria que resuelve todos los enigmas. Las novelas de género son así y las bien hechas tienen que cumplir esas condiciones como las cumple esta.

Además, hay elementos que desbordan la propia categoría. Hay más cosas. No solamente es una novela de entretenimiento. Hay más cosas y, entre otras, hay cierta pedagogía sobre este país que tanto le gusta y del que tantas cosas sabe. Cosas que sabemos por películas británicas sobre aquellas guerras civiles de los años 20, guerras primero contra los ingleses, luego entre los irlandeses mismos, luego las guerras de fronteras… Al mismo tiempo que nos cuenta un asesinato en una pequeña comunidad del norte de Irlanda, al mismo tiempo nos está contando también la historia de este joven país que tiene apenas noventa años, y nos está refrescando un poco la memoria histórica de un país que es real, desde luego más real que ese pueblo de nombre siempre difícil de recordar, Ballydungael.

Es una novela que estoy seguro que vais a celebrar y vais a disfrutar los que la leáis. Hay unas partes escritas en gaélico, pero son muy breves y viene la traducción al lado. Es decir, no es obligatorio saber gaélico. Yo me pregunto si esta novela la has escrito en gaélico y luego la has traducido al castellano. O la has escrito directamente en castellano y piensas traducirla al gaélico, porque me han dicho que estás estudiando gaélico. Debes ser la única persona en España que está estudiando gaélico. ¿Hay más? Cuatro pirados… ¡Aquí hay dos!

Es un momento de celebración del nacimiento de un novelista, porque este es tu verdadero debut como novelista. Yo no sabía ni que hubieras publicado antes ni cuentos ni nada. Sólo se conoce tu blog Innisfree, al que cualquiera que quiera saber algo sobre Irlanda tiene que acudir, porque allí está toda la cultura, toda la actualidad, toda la Historia de Irlanda, preparada para que los profanos nos adentremos en esa Historia y esa cultura y descubramos lo que tiene de fascinante.

Momento de celebración porque creo que esta va a ser la primera de una serie de novelas y espero que todas sean tan buenas y tan entretenidas como esta. Por lo tanto, sólo me queda felicitar a Chesús y pedirle que siga y, como se dice en Aragón, que no reble.

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4 respuestas a ‘La mirada del bosque’, vista por Ignacio Martínez de Pisón

  1. asun dijo:

    Que sorpresa este hombre. Aclaraciones:
    Irlanda referente al paisaje no es “bonita” es maravillosa, penetrante.
    Soy navarra del 52 así que sé mucho de “curas y monjas” , ahora en Irlanda no se respira el clericalismo de otras generaciones.
    No necesitas mitificar para amar la realidad.
    ¿No conoce el amor a primera vista? que pena.
    Los que estudian gaélico son románticos no “pirados”
    Y …..me encanta el humor irlandés.
    Me gustaíia poder leer mas libros de Bredan Behan por que refleja muy bien ese humor.
    Me enamoré de Irlanda y los irlandeses la primera vez que llegué en agosto del 2.003
    definitivamente “amor a primera vista” Y cada vez que llego me siento como en casa.

  2. Pingback: sigueleyendo.es

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