Recordando a Bobby Sands, más allá del icono revolucionario

Unos amigos están preparando en Madrid una Lectura de textos de Bobby Sands con motivo del 30º aniversario de su muerte, que se conmemora el 5 de mayo. La cita será el viernes 6 de mayo, a las 18.30, en el Club de Amigos de la Unesco de Madrid.

El 5 de Mayo de 1981 Bobby Sands, preso republicano irlandés, murió en la prisión norirlandesa de Long Kesh tras permanecer sesenta y seis días en huelga de hambre con la que se reivindicaba su condición de preso político. En el 30º aniversario de su muerte se le quiere recordar con una lectura de sus escritos en la prisión: prosa, poemas, canciones y fragmentos del Diario que llevó durante los primeros 17 días de su huelga de hambre. El objetivo de la Lectura es resaltar los valores humanos que trascienden de su obra literaria, teniendo en cuenta el entorno en el que se escribió.

Tras una introducción acerca del personaje y su contexto a cargo de Luis Antonio Sierra (autor de Irlanda del Norte. Historia del conflicto e Irlanda: Una nación en busca de su identidad), se procederá a la lectura de textos en español, inglés y gaélico irlandés (traduciéndose al castellano todos los textos que se lean en otro idioma).

  • Lugar: CAUM (Club de Amigos de la Unesco de Madrid) (Plaza de Tirso de Molina, nº 8 – 1º.   28012 – Madrid)
  • Fecha y hora:     Viernes 6 de mayo, a las 18:30
  • Entrada libre hasta completar aforo.

Para cualquier información o consulta sobre la Lectura de Bobby Sands, podéis dirigiros a la siguiente dirección de correo electrónico: bslectura@hotmail.com

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10 respuestas a Recordando a Bobby Sands, más allá del icono revolucionario

  1. 39escalones dijo:

    Preso republicano irlandés… y terrorista. Preso político… y terrorista.
    No soy yo muy partidario de suavizar ni de maquillar el lenguaje, de no llamar a las cosas por su nombre, ni tampoco de conmemorar aniversarios relativos a un miembro de una organización terrorista, por más que simpatice con sus fines últimos y con nada más. Cuando vemos cosas parecidas en otros contextos, nos echamos las manos a la cabeza.
    No lo sé, yo no conozco al personaje tanto como quienes frecuentan esta casa, pero así, en frío, no creo que sea el tipo de individuo que admita matices y salvedades.
    Un abrazo.

    • Resulta evidente que no conoces al personaje. Y resulta difícil comparar el contexto del conflicto norirlandés con otros conflictos. Sands formaba parte de una banda armada en un contexto de guerra civil y a los 19 años entró en la cárcel por posesión de armas de fuego (aunque nunca se pudo probar que las hubiera usado). Y es en la cárcel donde se desarrolla como persona, escribiendo en condiciones muy difíciles y asumiendo el liderago del colectivo de presos republicanos cuando desarrollan una lucha noviolenta por sus derechos como presos (protesta de las mantas, protesta limpia y finalmente la huelga de hambre colectiva que él mismo encabezó hasta la muerte, precisamente mientras resultó elegido parlamentario en Westminster, lo que fue un acontecimiento mundial). Es sin duda un personaje extraordinario, supongo que con sus luces y sombras como todo el mundo. Me resulta muy interesante que Gerry Adams diga que el sacrificio de Bobby Sands hizo más por la causa republicana que todas las campañas armadas del IRA. Su gesto fue el punto de partida que llevó al movimiento republicano, en un lento y difícil proceso por supuesto, de las armas a la política y a las instituciones democráticas. Sinceramente, independientemente de las etiquetas que le quieras poner al personaje, el hecho de que el mayor icono del republicanismo irlandés hoy no sea un tío que puso no sé cuantas bombas, sino un preso que luchó noviolentamente contra el gobierno británico hasta dejarse morir de hambre, para mí es enormemente significativo. No creo que este hombre merezca ser despachado e ignorado con una etiqueta de terrorista. De hecho, la Lectura lo que pretende es recuperar a la persona más allá del icono revolucionario a partir de sus propios escritos de prisión. Creo que será muy interesante.

  2. nora dijo:

    Gracias Chesús, por la aclaración tan acertada que le haces al anterior comentarista.

    Nora

  3. pakuel PPCC dijo:

    Osada la ignorancia! Tendría que estar considerada terrorismo, al menos intelectual.
    Lástima no poder asistir a la jornada.
    Sands, siempre ejemplo, siempre en el recuerdo!.

  4. Sol dijo:

    Si bien toda opinión es respetable, invito a nuestro compañero (visitante habitual de este blog, por demás) a revisar el contexto de la época de Sands. En la Belfast de los 70 la situación de la comunidad católica era por decir algo suave, insoportable. Era un pueblo despojado de derechos y de dignidad y sometido a una ocupación armada en su propia tierra. En este sentido, comparto también la opinión de Chesús sobre la evolución de la lucha política de Bobby Sands y su impacto en la opinión pública. Además, debemos reflexionar también sobre cuan influidas están nuestras opiniones por las matrices impuestas por los medios de comunicación… Para muestra un ejemplo que nos es muy sensible en innisfree: ¿saben que denominación recibieron los combatientes de 1916 y muy particularmente sus líderes en los periódicos de la época? Sí, ¡terroristas!
    Saludos a todos.

  5. 39escalones dijo:

    Sí, entiendo todo eso, y os agradezco a todos las aclaraciones sobre el personaje, del que, en efecto, he leído poco.
    Sólo que a mí hay dos cosas que me impiden compartir la idealización de determinados individuos, aparte del rechazo puramente personal a la santificación de nadie para hacer bandera por más deseable y respetable que sea una causa, incluida cualquiera que considere mía:
    1) no se probó que usara las armas de fuego que poseía, de acuerdo, pero ¿se probó que las poseía? Si no se probó, por supuesto, hablamos entonces de una víctima inocente de una humanidad sublime. Pero si se probó, ¿las guardaba para una mascletá?
    2) no acepto, de entrada, por más matices histórico-políticos que se quieran hacer valer, la asunción del lenguaje interesado de una de las partes en conflicto, como en España no acepto el discurso falsario, manipulador y delirante de los terroristas y su fascismo adyacente; de la misma manera que es bochornosa la utilización del término “terrorista” que, según comentáis, usó la prensa británica respecto a los insurgentes del 16 (como se usa hoy en otros contextos y lugares del planeta para quienes luchan contra la ocupación extranjera de sus países; es como llamar terroristas al Empecinado a la Resistencia Francesa, por ejemplo), tampoco acepto que se utilice el eufemismo “banda armada” o “lucha armada” para retratar una realidad que todos sabemos cuál es porque tenemos sucedáneos de ella a dos pasos.
    No hace falta ser un entendido en personajes e historia irlandeses para saber una cosa: que quien empuña, anima a empuñar o encubre yo jalea a quienes empuñan armas y causan víctimas inocentes por defender una causa, por más respetable que ésta sea, no merecen homenaje ninguno, y, en mi opinión, no cabe el derecho a la legítima defensa o a la apelación a la Historia y al presunto carácter inevitable y necesario de las revoluciones (violentas, se entiende) como episodios heroicos para un mundo mejor como coartada. Cabe, por otra parte, la redención personal, la rectificación, la reinserción, y en lo que a Sands afecta, estoy dispuesto a reconocérselo y a congratularme por ello, e incluso a unirme al homenaje a una persona capaz de reconocer sus errores y enmendarlos. Eso sí, sin dejar de preguntarse si, en caso de no estar en la cárcel, donde no tenía otro remedio, hubiera apostado igualmente por el pacifismo resistente o más bien hubiera seguido guardando armas a sus camaradas o quién sabe si usándolas. En otras latitudes y en otros tiempos se demostró que se podía vencer al imperio británico sin disparar un tiro. Nada más.
    Si la ignorancia, según algunos, debería considerarse terrorismo, no sé cómo debería considerarse el disfraz semántico para disculpar determinadas acciones. Y menos todavía cómo debería considerarse el desprecio a una opinión con la que, banderas y casos concretos aparte que puedan herir la sensibilidad y pervertir los puntos de vista patrioteros de según quién, todos, estoy seguro, que estamos de acuerdo.
    Siento si mi comentario excita los partidismos, un tanto miopes según la persona, de alguien, pero no soy partidario de concluir las cuestiones donde deberían empezar, y la única manera que conozco es hacerse preguntas constantes para no caer en la ciega beatificación, aunque sea laica, de nadie, ni acepto como modelos de ejemplaridad a personas con tantas sombras, por lo menos, como luces. Ni tampoco soy partidario de los iconos, que por su propia naturaleza, y la religión lleva milenios demostrándolo, no son más que mercadotecnia, en este caso política.
    Un abrazo, Chesús, y un saludo a la concurrencia.

    • Creo que ya entiendo tu posición. Si, a tu juicio, los rebeldes de 1916 no pueden ser considerados terroristas, ni el Empecinado ni la resistencia francesa… ni quienes luchan contra la ocupación extranjera de sus países, entonces… ¿contra quienes luchaba el IRA de 1970 para que sí los consideres terroristas? ¡Vaya lío! En menudo jardín nos metemos, ¿verdad? A no ser que consideres que quienes practican la lucha armada dejan de ser terroristas cuando ganan o cuando pasa algún siglo. Es otra posibilidad. Permíteme la ironía. Es un asunto complejo, sin duda, pero hay muchos grandes estadistas que tomaron las armas en su juventud. Y eso no les ha impedido entrar en el Olimpo de la Historia con la cabeza bien alta. El estadista mejor considerado de nuestro tiempo, Nelson Madela, era el preso político más famoso de mundo, pero nunca fue adoptado por Amnistía Internacional porque era el líder de un partido que tenía un brazo armado en lucha contra el régimen del apartheid. Curioso, ¿verdad? Era un terrorista entonces, claro. Supongo que no es lo mismo poner una bomba en un mercado o en unos grandes almacenes o en un tren, provocando incalculables víctimas civiles (acto terrorista de manual, cuyo objetivo es precisamente sembrar el terror), que otras expresiones de violencia como el combate directo entre grupos armados (aunque sean pecado, digo, delito todas ellas, por supuesto). Conclusión: Martin McGuinness va camino de ser considerado un estadista, aunque fuera miembro del IRA. Y no se arrepiente de lo que hizo. Y Bobby Sands tampoco se arrepintió (te aclaro). Ellos se consideraban combatientes por la libertad en una guerra. Una guerra que ya ha finalizado. Y los ex presos del IRA ahora trabajan junto a los ex combatientes del otro bando (lealistas) para proteger la paz, suavizando las tensiones sectarias en los desfiles orangistas, por ejemplo. Eso es lo que me parece fascinante. Esa es la principal enseñanza del caso norirlandés.
      Vaya rollo que te he metido.😉

  6. Jan F dijo:

    Me parece que la cosa es más senzilla: lucha armada es “la noche de los tiempos” y “terrorismo” es cualquier cosa “actual”. Sea lo que sea, y determine quién determine, qué es la noche de los tiempos y qué es la actualidad.
    Dos y dos no siempre son cuatro. Para algunos, Boby Sands “is a terrorist is a terrorist is a terrorist”, que diria Maggie; para otros, entre los que me cuento, no es un santo pero sí un referente de la lucha por la dignidad y la libertad. Que en los Seis Condados había una democracia formal, supuestamente representativa (gerrymandering), y que contra esto y la situación de discriminación de la comunidad católica/irlandesa la violencia quizás pueda parecer excesiva? Bueno, hay uno que en Alemania protagonizó según parece episodios curiosis durante los años de plomo (setentas) y acabó de Ministro de Asuntos Exteriores de Schroder.
    Sea como sea, como desde hace años, el 5 de mayo vestiré de negro en memoria de alguien que escribió la que quizás sea la frase más bella de los rebeldes de todo el mundo: Nuestra venganza será la sonrisa de nuestros hijos.

  7. Pingback: ‘El ballet del crepúsculo’. Un poema de Bobby Sands | Innisfree

  8. gino dijo:

    Nadie está santificando a Sands “39escalones”. Pero reconocé que fué un referente de la lucha y la libertad de su pueblo. Hay algo que se llama Perspectivismo. Y que me parece que no estás utilizando para hablar de este tema, y de la visión de Sand y de los presos políticos de aquella época. Lo que sufrió esta gente no tiene nombre. ¿Terrorista? ¿Estar 66 días sin comer es ser terrorista? Ya no puedo ni nombrar la palabra “terrorista”, me asqueó haberla escuchado tanto de Bush y sus secuaces asquerosos. Hay causas que valen la sangre. No hay revolución sin sangre. De Mandela te explicaron algo acá. El Che Guevara fué lo mismo en Cuba. No seamos boludos.

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