‘El ballet del crepúsculo’. Un poema de Bobby Sands

El 5 de mayo se cumplen 30 años de la muerte de Bobby Sands. Por eso, el viernes 6 se ha organizado en Madrid una Lectura de textos de Bobby Sands en castellano, inglés e irlandés. La cita es en el Club de Amigos de la Unesco a las 18.30. [Más info, en este enlace.] A modo de recordatorio, aquí tenéis uno de los textos que se leerá en el acto. Se trata de un poema escrito durante su cautiverio en la prisión de Long Kesh. Imaginaos a los prisioneros republicanos en plena protesta, cubiertos con mantas al negarse a usar uniforme carcelario, con la barba larguísima al negarse a salir a las duchas, y encaramándose al ventanuco para intentar ver la vida que transcurre al otro lado de las rejas como única distracción.

El ballet del crepúsculo

(Bobby Sands)

El último y veloz gorrión pasa por las polvorientas ventanas de plástico.
Los pequeños y ruidosos vecinos se han ido a casa.
El cielo es plateado y violeta y las cosas más oscurasempiezan a deslizarse sobre el amenazador alambre de espino, 
el día se está yendo.
como si lo persiguieran los ladridos de los perros guardianes que olfatean las primeras ratas atrevidas
de pie sobre las tuberías.

El prisionero se aferra a la reja de acero,
con sus dedos empezando a enrojecer mira al mundo exterior,
sujetando su raída manta gris, lucha por mantener el equilibrio.
Su enfermiza y amarillenta cara está casi oculta por la hirsuta barba,
desordenada, sucia, enmarañados mechones como enredaderas.
Sus ojos son duros y fieros y arden con la llama penetrante de la
insensibilidad y la locura.

O quizá es una mezcla de la tortura inhumana y la pura delicia
de una mirada al moribundo día.
Acecha desde su tumba como un hombre de las cavernas reencarnado,
pero no ve ningún paisaje impresionante, sólo el día moribundo
y el ballet en el crepúsculo de los pequeños y ruidosos pájaros de las nieves.
Y el cielo sangra ahora, han herido al día
quizá mortalmente, mostrando una nublada herida púrpura y la oscuridad
se ha adueñado del cielo.

El ballet es tan hermoso.
En tres parejas los pájaros se mueven con la gracia de un velo en la brisa.
El prisionero se agarra a la cortante reja de acero fascinado por el espectáculo.
Vuelan y se lanzan hacia lo alto aleteando, haciendo piruetas en el viento.
Descienden sobre la brisa, moviendo sus colas, subiendo y bajando con sus gorjeos.
No es una canción, sino un acompañamiento clásico.
Al día sólo le queda un aliento de púrpura profundo.
Pero incluso la noche se ve repelida por todo ello.

Una sola bailarina aletea con la magnificencia de una estrella del crepúsculo.
Ya se ve la luna, los perros aúllan
y la primera rata se escurre por el sumidero.
La noche está cayendo, los bailarines desaparecen con el día.
Y el prisionero, pobres ojos que miran sin ver,
el prisionero ya no puede sujetarse a la reja.
Cae en las entrañas de su oscura y húmeda tumba, un patético
puñado de harapos.
El ballet del crepúsculo ha terminado, pero el público no se irá a casa.
Tal vez él nunca volverá a casa.

[Traducción: Carmen Cepeda].

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4 respuestas a ‘El ballet del crepúsculo’. Un poema de Bobby Sands

  1. “sólo el día moribundo
    y el ballet en el crepúsculo de los pequeños y ruidosos pájaros de las nieves…”

    Quizá aletee en este poema ese pajarillo que destroza las cadenas en el celebérrimo mural de Bobby Sands en Falls Road. ..

  2. 39escalones dijo:

    Muy hermoso, sin duda.
    Creo, eso sí, que tengo demasiada imaginación.
    Abrazos.

  3. Yo dijo:

    Ya han transcurrido 30 años y los hechos solo están presentes en la memoria de los mas veteranos pues ningún medio hasta el momento ha hecho mención alguna de aquellos acontecimientos,ni siquiera aquellos considerados alternativos…hasta el momento es así y ojala mañana descubra que me he equivocado.

    Treinta años hace ya que el gobierno británico demostró al mundo que la palabra vergüenza comienza con H.

    H de hambre,h de bloque,h de vergüenza.

    Como escribió aquella joven rosa horas antes de que los fascistas la asesinaran al comienzo de la posguerra…Que su nombre no se borre de la historia.

    Que no se borre la memoria de Bobby,de sus compañeros fallecidos durante aquella brutal huelga de hambre y de todos aquellos presos políticos que sufrieron en aquellos malditos bloques h.

  4. Pingback: Lectura de Bobby Sands (Madrid 2011) | Innisfree

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