Las marchas protestantes reavivan la violencia sectaria en Belfast

Un año más, el 12 de julio ha reavivado la violencia sectaria en Irlanda del Norte. Las tradicionales marchas de la Orden de Orange –que conmemoran la victoria de Guillermo III de Orange sobre su tío y suegro, el rey católico Jaime II, en 1690 en la Batalla del Boyne– se han saldado con disturbios y enfrentamientos callejeros entre protestantes y policía en las calles de Belfast. Otros años eran los republicanos –principalmente– los que se enfrentaban con los agentes. [Noticia de actualidad de La Vanguardia.]

Las marchas son consideradas una provocación por parte de los católicos, partidarios de la reunificación de Irlanda, por lo que este año la Parades Commission (Comisión de Desfiles) decidió que no se pasara por los puntos que dividen a las dos comunidades, lugares habituales de conflicto. Para controlar las marchas, se desplegaron en la zona más de 4.000 agentes de policía de Irlanda del Norte y 630 refuerzos del resto de Gran Bretaña; más otros 400 que llegan este sábado. Miles de miembros de la Orden de Orange, ataviados con bandas y prendas naranjas y la Union Jack, desfilaron el viernes en más de 550 actos por la provincia gobernada por Gran Bretaña.

Ardoyne, un foco habitual de violencia, blindado

La policía bloqueó los accesos a Ardoyne, un barrio católico del norte de Belfast que se ha convertido en uno de los puntos más conflictivos en los últimos años, con una docena de vehículos blindados en la zona de Woodvale. Cientos de manifestantes armados con palos de golf, bates de béisbol e incluso espadas lograron saltar las barricadas que montó la policía y lanzaron botellas y ladrillos a los agentes que les impedían el paso, según informa AP. Los agentes respondieron utilizando los cañones de agua y acabaron por disparar balas de plástico para dispersarlos.

Los líderes de la Orden de Orange aseguraron que mantendrían a los manifestantes en la zona hasta que la policía cediera y les dejara pasar por Ardoyne. Los enfrentamientos duraron varias horas y se saldaron con al menos 32 agentes y varios violentos heridos, según informa la BBC Northern Ireland. Los miembros de la Orden de Orange consideran las prohibiciones de la Comisión de Desfiles una rendición ante los disidentes del IRA, que en los últimos cuatro años atacaban a la policía en el barrio del norte de Belfast mientras protegían a los que desfilaban.

Las barricadas se mantendrán todo el fin de semana para velar por la seguridad en las zonas más calientes. Además, la policía grabó los disturbios para identificar a los unionistas más violentos. En el momento de redactar esta noticia hay al menos dos detenidos por alteración del orden público y provocaciones.

Un diputado herido

El político protestante que representa el norte de Belfast en el Parlamento británico, Nigel Dodds, resultó herido después de que le alcanzara un ladrillo mientras hablaba con miembros de la Orden de Orange y agentes de la policía. Quedó inconsciente y fue trasladado al hospital Royal Victoria. Un portavoz de su partido, el Partido Democrático Unionista (DUP), aseguró que está “estable” y ha recuperado la consciencia. Doods, antes de ser herido, culpó a la Comisión de desfiles del desorden y la violencia en las calles.

Otros disturbios

En Short Strand, en el único barrio católico del este de Belfast, hubo enfrentamientos entre miembros de las dos comunidades y la policía. Los jóvenes lanzaron pelotas de golf, botellas y ladrillos por encima de la “línea de paz” que formó la policía. Hubo bombas incendiarias por parte de los protestantes, y la policía también se vio obligada a usar cañones de agua en esta zona.

Peter Robinson, el primer ministro de Irlanda del Norte, que lidera una coalición de protestantes/unionistas y católicos/nacionalistas, ha culpado a los católicos de empezar los disturbios en Short Strand y cree que la violencia por parte de los protestantes es una respuesta a la “frustación” por las limitaciones que impone la Comisión de Desfiles; aun así asegura que estas acciones “nunca pueden ser justificadas y deben cesar”. El Sinn Féin, el partido republicano (católico) socio del DUP en el gobierno regional, cree que Robinson culpa a todos y considera responsables a los líderes de la Orden de Orange.

La Orden fue fundada en 1795 para unir a todos los protestantes bajo una misma bandera anticatólica y fue uno de los instrumentos en la creación de Irlanda del Norte en 1921, cuando el resto de Irlanda se empezó a desvincular progresivamente de Gran Bretaña con el Anglo-Irish Treaty.

Aparte de los hechos aislados de los disidentes de ambas comunidades o la polémica por la retirada de la bandera británica del Ayuntamiento de Belfast, estos son los únicos focos de violencia –que se repiten cada año– en la región desde que se llegara a un acuerdo de paz en 1998. El 12 de julio es el día culmen de las marchas conmemorativas, pero hay más durante la primavera y el verano. Salvo los incidentes en Woodvale y Short Strand el resto de actos se desarrolló con relativa calma.

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