La hibernofilia de un escritor aragonés (Entrevista en The Southern Cross)

[Entrevista a Chesús Yuste por Pablo Cid en la contraportada [descargar en PDF] del número de abril de 2015 de The Southern Cross, el periódico mensual de la comunidad irlandesa de Argentina. La página se completaba con el inicio de dos relatos: El mensajero y el francotirador y El síndrome de Oisín.]

El nuevo libro de Chesús Yuste

La hibernofilia de un escritor aragonés

102_1719Regreso a Innisfree y otros relatos irlandeses es el segundo libro del escritor español producto tal vez de una extraña enfermedad que padecen muchas personas en el mundo, la hibernofilia. El autor, colaborador de The Southern Cross, ha dado fruto en esta oportunidad a un libro de relatos donde la mitología, la política y el humor están presentes. Producto de su amor por Irlanda, la obra sintetiza en cada relato el sentir irlandés que percibe y en alguna medida vive en el escritor. Desde Zaragoza, capital de Aragón, España, Yuste responde sobre la génesis de su libro y promete que muy pronto su obra llegará a Buenos Aires.

Por Pablo Cid | TSC

¿Es su primer libro de relatos?
Hace cuatro años publiqué una novela policiaca ambientada en la Irlanda rural, La mirada del bosque, que iba a ser un relato pero cuya trama engordó a medida que la iba escribiendo convirtiéndose al final en una novela, mi opera prima. Otros textos que imaginé en esa época, más otros nuevos, son los que ven la luz ahora.

¿El lector con qué se encontrará?
El libro se compone de diez relatos, ambientados en Irlanda en distintas épocas, desde la Tara de los druidas y los reyes hasta el milagro económico del Tigre Celta, pasando por el Dublín rebelde de hace 99 años o por el Belfast ensangrentado de 1972. El lector encontrará personajes pintorescos, secretos que desvelar, crítica social, todo ello con el sentido del humor y con el sabor propio de los cuentos irlandeses. Hay una revisión de El hombre tranquilo en la que una misteriosa neoyorquina busca sus raíces en un pueblo de Donegal (Regreso a Innisfree). Hay un thriller político-policial con la corrupción como telón de fondo (El sabor de la cerveza roja). Hay otro relato donde se intenta responder a por qué amamos Irlanda los hibernófilos de todo el mundo a partir de un grupo de turistas que visita los acantilados de Moher (El síndrome de Oisín). Se diría que es una mirada caleidoscópica a Irlanda desde todos los puntos de vista.

Las reseñas publicadas hasta ahora destacan el humor que caracteriza sus relatos históricos, políticos y mitológicos. ¿Cómo interviene el humor en su narrativa?
Para mí la ironía, la socarronería aragonesa que se parece mucho al humor irlandés, es mi forma de expresión natural y, cuando escribo, suele empaparlo todo. Incluso cuando se abordan cuestiones duras o incluso brutales, un poco de ironía ayuda a digerirlas.

¿La Irlanda que narra en sus relatos responde a un país histórica y políticamente distinto a la actualidad? 
Es cierto que en las últimas décadas Irlanda ha experimentado grandes transformaciones económicas y sociales. Y que el crecimiento económico ha podido uniformizar la imagen del país, especialmente en la zonas urbanas, Pero en el medio rural, sobre todo en la costa occidental, está la Irlanda que se resiste a desaparecer en este mundo globalizado. Allí podemos seguir encontrando no solo los paisajes más característicos por supuesto, sino también los paisanajes, la gente, sus costumbres, incluso su lengua nacional, casi olvidada en las ciudades. La vieja Irlanda, en definitiva, que es el escenario favorito de mis relatos.

¿De dónde viene su interés por Irlanda?
Desde siempre me ha gustado la música celta, me ha interesado la épica y sufrida historia de Irlanda. Y a medida que vas leyendo más, vas descubriendo más cosas que te enganchan. Y cuando visitas por fin el país, caes ya totalmente enamorado. No solo sus paisajes o el carácter de sus gentes, muy mediterráneos bajo nuestro punto de vista, sino también cómo cuidan a sus escritores más célebres, cómo recuerdan su historia y ponen en valor a sus héroes y sus escenarios históricos, incluso cárceles o cementerios. Irlanda es un gran país que tiene muchas y variadas razones para enamorarte. De ahí esa nueva enfermedad que me he inventado, el síndrome de Oisín.

El año que viene se estarán cumpliendo 100 años de levantamiento de 1916. ¿Tiene alguna percepción y/o conocimiento de cómo los irlandeses toman ese acontecimiento pasado ya tanto tiempo?
Es el hecho fundacional de la Irlanda independiente. Sus protagonistas son considerados los padres fundadores de la nación. Me sorprendió hace unos años que entre los cinco finalistas del concurso de la RTÉ sobre el irlandés más grande de la Historia se colaron dos héroes de 1916: James Connolly, el sindicalista que lideró el Levantamiento de Pascua tras el que fue fusilado, y Michael Collins, dirigente del IRA durante la guerra de independencia y hombre fuerte del Estado Libre durante la posterior guerra civil. De cara al centenario se está haciendo un esfuerzo por recordar aquella gesta, rescatar del olvido a aquella generación, sobre todo a las mujeres que fueron invisibilizadas. Probablemente mientras el gobierno va a poner el acento en el progreso y la modernidad alcanzados a lo largo de un siglo, desde la izquierda se va a reclamar la vigencia del discurso de la Proclamación de la República irlandesa que prometía en 1916 una Irlanda de iguales que aún no se ha conseguido.

¿Existe en España una comunidad irlandesa?
Según el censo hay 15.000 irlandeses en España. Una minoría muy pequeña por supuesto, pero que se deja ver en los irish pubs que animan nuestras ciudades, en las academias de inglés, actuando en grupos de música o practicando deportes gaélicos. Los irlandeses se hacen notar. Podríamos decir que los irlandeses encajan bien entre nosotros, por su carácter. Quizá por eso vienen irlandeses a España desde la emigración de caballeros católicos del siglo XVII huyendo de la persecución protestante. Muchos apellidos irlandeses han sobrevivido en la clase dirigente española, como por ejemplo O’Donnell, Trenor, O’Shea o Kindelan.

¿A nivel personal, en la actualidad a qué se dedica aparte de escribir relatos irlandeses?
Estoy embarcado en un proyecto apasionante: escribir una novela negra ambientada en mi experiencia de estos últimos años en el Congreso de los Diputados, con la crisis económica, social y sobre todo política como telón de fondo. Estamos viviendo en España la decadencia del sistema político creado en la Transición de 1978 y quiero contarlo en clave de novela policiaca como ha hecho Petros Márkaris con su trilogía de la crisis griega.

Esta entrada fue publicada en Innisfree1916, Literatura, Regreso a Innisfree. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La hibernofilia de un escritor aragonés (Entrevista en The Southern Cross)

  1. Sabre dijo:

    Ojalá salga pronto esa novela sobre la crisis española, muchos tenemos curiosidad por leerla.

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