A pesar de haber sufrido un ataque al corazón este mismo año, Robinson ha asegurado que su dimisión no es por motivos de salud. Recordemos que ha sido acusado de corrupción en una operación inmobiliaria en la República de Irlanda, acusaciones que él ha negado. Aunque ha asegurado que la salud no es el motivo de su retirada sí ha reconocido “numerosas presiones” que se pueden constatar en el ámbito político y en el personal.
“Para los que no somos tan jóvenes, estar más de dos mandatos es prolongarlo demasiado”, dijo el líder de 66 años durante la conferencia anual del DUP el pasado sábado, cuando anunció que no se presentará a las elecciones de 2016 para la Asamblea de Belfast. “Hay mucha presión en este trabajo. Necesitas renovar a los líderes políticos, llevar a gente con más energía y nuevas ideas”.
La ministra de Finanzas, Arlene Foster, se perfila como una posible sucesora. Ya ocupó el puesto de primera ministra en funciones cuando Robinson dejó su cargo temporalmente como protesta por un asesinato del que se acusaba a miembros del Ejército Republicano Irlandés (IRA). Sería la primer mujer en dirigir el gobierno de Irlanda del Norte.