La oposición centrista gana las elecciones locales en la República de Irlanda. El Fianna Fáil de Micheál Martin sale de las urnas como la fuerza más votada, igual que ocurrió en los comicios locales de 2014: con 279 concejales y un 26,9% de los votos (12 escaños y 2,1 puntos más que hace cinco años). El gobernante Fine Gael de Leo Varadkar también crece, aunque deberá conformarse con la segunda plaza: con 255 concejales y el 25,2% de los votos (20 escaños y 1,4 puntos más). El gran vencedor, aunque las expectativas se fueron rebajando a lo largo del escrutinio, fue el Partido Verde, que da un gran salto desde los 12 concejales y el 1,6% de los votos en 2014 a los 49 concejales y el 5,6% ahora. A pesar de conservar la tercera plaza, el gran derrotado de la jornada ha sido el Sinn Féin de Mary Lou McDonald, que ha obtenido 81 concejales y el 9,5% de los votos, perdiendo 6 puntos y 78 concejales, casi la mitad de los que obtuvo hace cinco años en una convocatoria que resultó muy exitosa para los republicanos de izquierda.
De estos resultados sale fortalecido el viejo bipartidismo FG-FF, nacido de la guerra civil de hace casi cien años, aunque se apuntan nuevos actores: el Partido Verde (que emerge, tras haberse hundido al gobernar con Bertie Ahern en el inicio de la crisis que arrastró el Tigre Celta) o los socialistas de I4C (Independientes por el Cambio). Por su parte, los laboristas continúan sin recuperarse, mientras el Sinn Féin aborda una crisis tras el fracaso en las urnas de las presidenciales (donde su candidata se quedó en el 6%) y ahora en las de locales y europeas.