El triunfo del Sinn Féin acaba con el mito del Ulster unionista (análisis de los resultados)

Durante cien años el sistema de poder unionista instalado en Irlanda del Norte había garantizado que la minoría nacionalista/católica permaneciera en un estatus de ciudadanía de segunda. Sin embargo, el 5 de mayo todo eso ha saltado por los aires. Los errores del Brexit de Boris Johnson y la corrupción y la intransigencia del DUP han consagrado la derrota más dolorosa del unionismo, entregando al Sinn Féin la victoria en las urnas. El antiguo brazo político del IRA, al que se le sigue intentando estigmatizar un cuarto de siglo después de finalizar el conflicto armado, ha recibido la confianza mayoritaria de la sociedad norirlandesa para encabezar un gobierno de poder compartido y abrir una nueva etapa.

michelle y mary lou

Michelle O’Neill y Mary Lou McDonald, al frente de los parlamentarios electos del Sinn Féin

«Nuestra venganza será la sonrisa de nuestros niños», escribió Bobby Sands, un voluntario del IRA que murió en huelga de hambre en la prisión de Long Kesh el 5 de mayo de 1981. Ese mismo día, 41 años después, su partido ganó las elecciones, a modo de justicia poética. Hoy los niños de los barrios nacionalistas parecen sonreír de una manera especial.

En este artículo analizo los resultados electorales del 5 de mayo, que arrojan una gran incertidumbre sobre la constitución del nuevo gobierno norirlandés. En posteriores entradas abordaremos esta cuestión. Ahora repasemos votos y escaños.

Assembly NI 2022 (completo)

Concluido el escrutinio, ya se ha completado la distribución de escaños en la nueva legislatura de la Asamblea de Stormont. Por primera vez, el Sinn Féin ha ganado unas elecciones legislativas en Irlanda del Norte (había sido la fuerza más votada en elecciones europeas, pero obviamente no es lo mismo, aquí hay un gobierno en juego). La victoria del SF es concluyente: en votos (más de 250.000 votos, el 29%, esto es, 1,1 puntos más que en 2017) y en escaños (27, los mismos que en las últimas). Recordemos que hace cinco años el SF creció de forma espectacular y quedó muy cerca del DUP: entonces superó por primera vez los 200.000 votos, rozando el 28% y quedando a apenas 2 décimas del DUP. Sin duda, el electorado en 2017 premió el relevo generacional y también de género emprendido por el Sinn Féin, donde Michelle O’Neill (una mujer de 40 años, que no participó en el conflicto norirlandés) acababa de sustituir al histórico Martin McGuinness. El triunfo de ahora es la prolongación del éxito de aquella renovación.

El gran derrotado es el DUP de Jeffrey Donaldson, que cede la hegemonía, y al que solo parece quedarle el recurso de pataleo, condenando al colapso a las instituciones norirlandesas. La asignación de escaños, que le ha resultado benévola, no puede ocultar la debacle sufrida en voto popular: ha perdido casi la tercera parte de sus votos de primera preferencia, obteniendo el 21,3% de los votos, dejándose 6,7 puntos desde 2017. No obstante, merced al sistema electoral vigente, la transferencia de votos del electorado unionista en los posteriores recuentos le ha permitido al DUP maquillar su resultado, al perder solo 3 diputados y obtener 25 escaños, apenas dos por detrás del SF.

El otro gran vencedor es el Partido de la Alianza de Noami Long, que se consolida como tercera fuerza política, en su esfuerzo por quebrar el bipartidismo y la división en dos comunidades con un proyecto centrista intercomunitario. Es el partido que más ha crecido: ¡sube un 50%!, 4,5 puntos, hasta el 13,5% de los votos, y obtiene 17 escaños (¡9 más!). Su papel ahora puede ser fundamental para desbloquear la situación institucional y para impulsar políticas progresistas que por lo general han sido frenadas por el lobby integrista religioso que dirige el unionismo.

El bipartidismo histórico de los inicios del proceso de paz (UUP y SDLP, los moderados de la comunidad unionista y de la nacionalista respectivamente) vive sus horas más bajas, desplazados por la Alianza. El Partido Unionista del Ulster (UUP) deberá conformarse con 9 diputados (-1) y con el 11,2% (-1,7 puntos), superando al Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP), que ha perdido la cuarta parte de sus votos, pasando del 12% al 9,1%, por lo que solo ha logrado 8 escaños, perdiendo 4.

El desgaste del DUP derivado del Protocolo del Brexit se esperaba que beneficiara a la opción más extremista del unionismo, la Voz Tradicional Unionista (TUV), pero, aunque ha incrementado sus votos de forma espectacular en 5 puntos, alcanzado el 7,6% de los votos, no ha logrado ganar ningún escaño más. Así que su único parlamentario en la Asamblea de Stormont continuará siendo su líder Jim Allister, que ha sido reelegido en Antrim Norte.

En el otro extremo del tablero, el parlamentario Gerry Carroll, de la izquierdista People Before Profit (PBP), ha conseguido, en el 11º recuento, revalidar su escaño en Belfast Oeste, a pesar de su partido ha perdido la tercera parte de sus votos. PBP ha obtenido el 1,2%, perdiendo 0,6 puntos. Las segundas y posteriores preferencias de los electores republicanos le han otorgado a Carroll el quinto escaño en juego frente al candidato unionista del DUP. Recordemos que Belfast Oeste es el feudo del Sinn Féin por antonomasia, donde obtiene 4 escaños con el 63,7% de los votos (y ojo, esta vez con 2 puntos más que hace cinco años, parece increíble que pueda continuar creciendo).

La Asamblea se completa con dos unionistas independientes. El parlamentario Alex Easton, que abandonó el año pasado el DUP y ha concurrido esta vez como independiente, ha sido el más votado en North Down con un 22,92%. Mientras, Claire Sugden, unionista independiente, exministra de Justicia, ha sido reelegida en el 10º recuento en East Derry.

Quien queda fuera de Stormont es el Partido Verde. Las diputadas verdes Clare Bailey y Rachel Woods han perdido sus escaños en Belfast South y North Down, respectivamente. A pesar del moderado retroceso del Partido Verde (solo ha perdido 4 décimas porcentuales, quedándose en el 1,9% de los votos), el tirón de la Alianza en estos dos distritos le ha privado de toda representación parlamentaria.

Finalmente estas elecciones han ignorado a Aontú, el nuevo partido republicano contrario al aborto, una escisión del SF promovida por Peadar Tóibín, que solo ha recogido el 1,5% de los votos, quedando sin representación fuera de la Asamblea.

Seguiremos informando.

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